La ceremonia reunió a autoridades de gobierno, del mundo académico y del sistema educativo en torno a un desafío urgente: Chile ocupa el último lugar entre 31 países en comprensión lectora de adultos, y menos de la mitad de sus estudiantes alcanza niveles adecuados en esta habilidad.
El instituto reúne a un equipo interdisciplinario de investigadores provenientes de cinco universidades —Pontificia Universidad Católica de Chile, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad de los Andes, Universidad Diego Portales y Universidad Austral de Chile—, con el propósito de generar evidencia científica sobre cómo se desarrollan la lectura y la escritura, y de incidir, a partir de ese conocimiento, en políticas públicas y prácticas educativas concretas.
Durante la ceremonia, el rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Juan Carlos de la Llera, llamó a abordar el problema desde sus cimientos. «La literacidad no es el punto de llegada de la educación básica, es su fundamento más esencial y profundo. Chile no puede dejar atrás a sus niños y niñas, y no podemos seguir mirando hacia otro lado», afirmó.
La ministra de Educación, María Paz Arzola, expuso la magnitud del desafío y advirtió sobre sus consecuencias de largo plazo. Señaló que las brechas socioeconómicas en comprensión lectora se mantienen sin variaciones significativas y que el rezago generado cuando un niño no aprende a leer a tiempo tiende a profundizarse con los años. «La literacidad no es solo una meta académica formal, sino que es una condición básica para la autonomía, la libertad, la participación en la sociedad y también la justicia», sostuvo.
La directora de MISTRALL, Susana Claro, académica de la Escuela de Gobierno UC, precisó que el trabajo del instituto estará orientado a comprender cómo se desarrollan los procesos y prácticas de lectoescritura, con el fin de contribuir al fortalecimiento de la educación y de las políticas públicas. En esa línea, el centro desarrollará cuatro áreas de investigación: la detección temprana de dificultades lectoras; el desarrollo del pensamiento complejo en etapas avanzadas de la escolaridad; el rol de los factores socioemocionales en el aprendizaje; y el análisis de prácticas efectivas en escuelas con buenos resultados lectores.
En la conferencia principal, Katherine Strasser, decana de la Facultad de Ciencias Sociales UC e investigadora de MISTRALL, subrayó el alcance transversal de estas habilidades. «La lectura y la escritura son habilidades que en nuestra sociedad realmente determinan gran parte de los resultados de la vida de las personas», señaló.
MISTRALL nace con una fuerte apuesta por la investigación traslacional. Además de producir conocimiento científico de frontera, el instituto buscará transformarlo en intervenciones concretas, materiales pedagógicos y recomendaciones de política pública aplicables tanto en Chile como en el resto de América Latina, región con la que el país comparte características lingüísticas, culturales y educativas.



